El calendario europeo fija plazos hasta 2028 para facilitar funciones de emparejamiento de piezas, codificación y reprogramación a las herramientas de diagnosis independientes.
La sustitución de determinados componentes electrónicos exige algo más que instalar la pieza nueva. En muchos casos, es necesario emparejarla con el vehículo, codificarla o reprogramar una unidad de control para que el sistema funcione correctamente. Sin acceso a esas funciones, el taller independiente puede tener dificultades para completar la reparación con sus propias herramientas de diagnosis.
La normativa europea busca reducir estas limitaciones. El Reglamento Delegado (UE) 2026/699 modifica las reglas de acceso a la información de diagnóstico, reparación y mantenimiento, e incorpora obligaciones específicas para facilitar determinadas operaciones a los fabricantes de herramientas de diagnosis independientes.
Tres fechas para facilitar las operaciones electrónicas
La obligación general comenzará el 23 de diciembre de 2026. A partir de esa fecha, los fabricantes de vehículos deberán poner a disposición de los fabricantes de herramientas de diagnosis independientes el software o la información necesarios para integrar funciones de codificación de variantes, emparejamiento de determinadas piezas de recambio y reprogramación de unidades de control, siguiendo las instrucciones del fabricante del vehículo.
El calendario contempla dos excepciones. Para los vehículos cuya homologación de tipo se concedió por primera vez después del 1 de septiembre de 2020 y antes del 6 de julio de 2022, el plazo se amplía hasta el 23 de junio de 2027. Para las operaciones que impliquen o dependan de actualizaciones de software, la fecha límite será el 23 de junio de 2028.
Estas fechas no significan que todas las operaciones vayan a estar disponibles de inmediato para cualquier equipo multimarca. La obligación se refiere a la información y los recursos que deben facilitarse a los fabricantes de herramientas independientes, y su aplicación dependerá también de las funciones desarrolladas y de las condiciones técnicas correspondientes.
Qué puede cambiar para el taller independiente
Para el profesional, la cuestión práctica es si podrá realizar más operaciones con sus herramientas habituales o si seguirá necesitando recurrir a soluciones específicas del fabricante del vehículo.
La posibilidad de emparejar piezas y acceder a funciones de codificación mediante herramientas independientes puede ampliar las opciones para completar determinadas reparaciones sin depender exclusivamente de los sistemas de diagnosis de la marca. También puede resultar relevante cuando se instalan componentes remanufacturados o reutilizados compatibles con el vehículo. No obstante, el reglamento no garantiza que cualquier equipo pueda realizar todas las operaciones ni elimina los requisitos de seguridad, autenticación o pago que puedan aplicarse conforme a la normativa.
El cambio será progresivo. Por eso, además de las prestaciones anunciadas por los proveedores de diagnosis, convendrá comprobar qué marcas, modelos y operaciones cubre cada herramienta y qué funciones estarán realmente disponibles cuando entren en vigor los distintos plazos.
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