sábado, enero 10, 2026

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Averías electrónicas por software desactualizado: un problema cada vez más común en el taller


Cuando el coche falla sin una causa mecánica clara, el problema suele estar en el software.

Los vehículos actuales dependen cada vez más del software para su funcionamiento diario. Sistemas de seguridad, gestión del motor, ayudas a la conducción o control energético ya no se rigen sólo por componentes mecánicos, sino por millones de líneas de código. En este contexto, está aumentando un tipo de avería cada vez más habitual en los talleres: averías electrónicas por software desactualizado.

Durante años, el mantenimiento del vehículo se ha centrado en elementos visibles como aceite, filtros o frenos. Sin embargo, hoy existe un mantenimiento invisible que muchos conductores desconocen: las actualizaciones de software. Ignorarlas puede derivar en fallos que no siempre tienen un origen mecánico.

El software como parte del mantenimiento del vehículo

Los fabricantes lanzan estas actualizaciones para corregir errores detectados, optimizar el funcionamiento de los sistemas o adaptar el vehículo a nuevas condiciones de uso y normativas. Cuando no se aplican, el coche sigue circulando, sí… pero lo hace con parámetros que ya no son los adecuados.

En muchos casos, el vehículo no presenta una avería clara, sino comportamientos anómalos que generan avisos intermitentes o pérdidas de funcionalidad difíciles de diagnosticar sin acceso al software actualizado.

Averías electrónicas por software desactualizado más habituales en el taller

En el día a día del taller, este tipo de incidencias empieza a ser habitual:

  • Fallos en sistemas ADAS: alertas de carril erráticas, frenada autónoma desactivada o mensajes de error tras sustituciones de parabrisas o sensores.
  • Gestión incorrecta del motor: ralentí inestable, regeneraciones del FAP mal gestionadas o avisos recurrentes sin causa mecánica aparente.
  • Consumos anómalos: mapas de gestión antiguos que no optimizan correctamente el funcionamiento del motor.
  • Problemas de carga en vehículos eléctricos e híbridos: limitaciones de potencia, errores de comunicación con puntos de carga o tiempos de carga irregulares.

En muchos de estos casos, no existe una pieza dañada. El origen está en una versión de software que ya no responde correctamente a las condiciones reales del vehículo.

Diagnosis avanzada y conexión remota

La tecnología también ha cambiado la forma de trabajar en el taller. Hoy, muchos modelos requieren conexión online con el fabricante, accesos remotos o autorizaciones específicas para poder actualizar centralitas.

Esto explica por qué una diagnosis básica ya no siempre resuelve el problema. Sin acceso al software actualizado, hay averías que simplemente no se pueden solucionar de forma definitiva.

Un servicio cada vez más necesario

Explicar a un cliente que su coche necesita una actualización de software no siempre es sencillo. No se cambia ninguna pieza, no se ve nada nuevo… y aun así, el problema desaparece.

Sin embargo, hacerlo bien evita confusiones, segundas visitas y reclamaciones por fallos que “vuelven a salir”. Integrar la revisión del software como parte del mantenimiento ayuda a prevenir averías electrónicas, mejora la fiabilidad del vehículo y refuerza el papel del taller como asesor técnico.

Porque en el coche actual, no todo se repara con una llave. En muchos casos, la solución pasa por conectar, actualizar… y saber exactamente qué se está haciendo.


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