La desaparición de esta ayuda fiscal modifica el escenario para quienes estaban valorando pasarse a la movilidad eléctrica en 2026
La compra de un vehículo eléctrico en España acaba de perder uno de sus principales apoyos fiscales. La deducción del 15 % en el IRPF, que permitía recuperar parte del importe del coche o de la instalación de un punto de recarga en la declaración de la renta, ha dejado de estar en vigor. Un cambio relevante que afecta directamente a los planes de muchos conductores.
Hasta ahora, esta deducción permitía descontar hasta 3.000 euros en la renta por la compra de un vehículo eléctrico o híbrido enchufable, siempre que se cumplieran determinados requisitos. No se trataba de una ayuda inmediata en el momento de la compra, pero sí de un incentivo fiscal que ayudaba a reducir el coste total del vehículo a medio plazo.
La medida formaba parte de un paquete legislativo que finalmente no ha sido prorrogado, por lo que la deducción ha quedado sin efecto. En la práctica, esto supone que quienes adquieran ahora un coche eléctrico ya no podrán aplicar ese 15 % en el IRPF, ni tampoco beneficiarse de la deducción vinculada a la instalación de un punto de recarga doméstico.
Cómo cambia el escenario para el comprador
La eliminación de esta deducción llega en un contexto en el que el precio sigue siendo uno de los principales obstáculos para la adquisición de un vehículo eléctrico. Para muchos compradores, este incentivo ayudaba a tomar la decisión final. A partir de ahora, el comprador se encuentra con:
- Un mayor coste final, al desaparecer el ahorro fiscal posterior.
- Más incertidumbre, ya que otras ayudas dependen de convocatorias concretas o de la comunidad autónoma.
- La necesidad de valorar con más detalle el ahorro en consumo, mantenimiento y uso frente al precio de compra.
¿Siguen existiendo ayudas para comprar un coche eléctrico?
Sí, aunque con matices. La desaparición de esta deducción no implica el fin total de los incentivos, pero sí elimina una de las ayudas más claras y fáciles de aplicar. Siguen existiendo descuentos comerciales, ayudas autonómicas o posibles planes estatales futuros, aunque no siempre están disponibles de forma inmediata.
Por eso, antes de decidir la compra, es recomendable informarse bien, calcular el coste total del vehículo a medio y largo plazo y no basar la decisión únicamente en posibles beneficios fiscales. La movilidad eléctrica continúa avanzando, pero el marco de ayudas cambia. Y en este nuevo escenario, conocer bien qué incentivos siguen activos es clave para tomar la mejor decisión.
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